Meditando en mi año 2023 Parte I
Meditando sobre mi año 2023. Parte I
Este año 2023 ha sido intenso, con muchísimas cosas que han sucedido y emociones mezcladas dentro de mí, desde las más alegres y gratificantes sensaciones hasta las que me han llevado a sentirme incapaz, temerosa y llena de incertidumbre y frustración.
Este ha sido el año donde mi hijo Samuel cumplió su primer año de vida y eso fue bien emocionante. Hemos visto todos sus rápidos cambios en estos meses, haciendo cosas nuevas por días: sus primeros pasos y palabras, sus juegos y demostraciones de alegría y cariño, sus sonrisas, abrazos y caritas. ¡Awww! ha sido algo bello en verdad. Pero también ya hemos visto su pecado ir mostrándose. Eso nos ha desafiado en nuestro papel y gran responsabilidad como padres y en todo lo que requerirá de compromiso, dedicación abnegada y esfuerzo de nuestra parte para estar presentes y moldear su carácter apuntando a Cristo.
Hemos visto en este año nuevos sentimientos en nosotros surgir de nuestra experiencia de padres que no conocíamos y una sensibilidad y amor especial que el Señor ha puesto ahí para nuestro pequeñito. Pero también, al igual que Samu, nuestro pecado se ha mostrado en nuestra crianza, en especial nuestra impaciencia, orgullo y egoísmo.
Por la gracia del Señor, le hemos visto a El santificándonos y moldeándonos como Padre celestial a nosotros, porque como dice Paul David Tripp: "El Padre está criando a todos en el cuarto". Eso me encanta y nos incluye a nosotros también. Y sí, el Señor es fiel y nos ha guardado y sostenido hasta aquí. De hecho, honestamente yo estoy completamente segura que sin Él no hubiera podido avanzar ni una pulgada en esta etapa.
Antes de salir embarazada a veces tenía días en los que estaba tan cansada y me sentía tan insuficiente y débil que me angustiaba porque no me imaginaba con un bebé y cómo iba a poder cuidar de él y atenderlo si a veces sentía que no tenía ni fuerzas para lidiar conmigo misma. En esos momentos Dios siempre me recordó que Él me daría la fuerza que iba a necesitar en ese momento y así fue. Y hoy puedo testificar que sí, es verdad, lo ha hecho y no dejo de asombrarme porque "yo sé que yo sé" que sin Él no soy nada.
Comentarios
Publicar un comentario